De Arquitecto Tradicional a Emprendedor Digital: Bildia.com

  • Jerónimo es el fundador de Bildia.com, una startup que está revolucionando la construcción con su software para gestión de compras y costes
  • De la escuela tradicional de la arquitectura, pasando por Harvard a la ola del emprendimiento digital

El Maratón de Emprender: Aprendizajes de un Arquitecto Convertido en Fundador de Start-Up

En la vorágine actual de glorificar a los emprendedores, casi como si fueran estrellas de rock modernas, hemos olvidado hablar de lo que realmente implica lanzarse a esta aventura.

No todo son rondas de financiación multimillonarias y salidas a bolsa estelares; de hecho, eso es solo la punta del iceberg.

El camino del emprendimiento es, más bien, una maratón tortuosa, repleta de fracasos, aprendizajes y quizás algo de éxito.

Hoy, a través del viaje de Jerónimo, cofundador de Bildia, vamos a adentrarnos en las entrañas del emprendimiento.

Un poco menos Instagram y un poco más realidad.

El Origen: Un Arquitecto con Sueños Más Grandes

Jerónimo comenzó su carrera en el mundo de la arquitectura, una carrera donde la digitalización y la innovación en los procesos aún cojean.

A pesar de trabajar en estudios renombrados y adentrarse en diversos proyectos en el campo, había algo que no terminaba de encajar.

Jerónimo quería más; no se conformaba con firmar proyectos y ya.

Su ambición era dejar una huella más profunda, innovar en un sector que parecía resistirse al cambio.

Y así comenzó su travesía hacia lo desconocido, hacia el emprendimiento.

El Salto: De Harvard a Bildia

La decisión de estudiar en Harvard no fue algo que Jerónimo tomara a la ligera.

Requería una inversión enorme, tanto económica como personal.

Pero estaba dispuesto a correr el riesgo, a invertir en su educación y en sí mismo.

Fue en Harvard donde las semillas del emprendimiento fueron sembradas firmemente en su mente.

A pesar de que el regreso a España lo encontró «más pobre que una rata» y con una pequeña montaña de deuda, el fuego del emprendimiento ya estaba encendido.

La Creación de Bildia: No es Solo Cuestión de Financiación

Crear Bildia no fue un camino de rosas.

Al principio, Jerónimo y su equipo tuvieron que pagar de sus bolsillos para mantener a flote el proyecto, enfrentándose a la realidad de que «emprender para hacerse rico de la noche a la mañana» es un mito peligrosamente seductor pero increíblemente lejano de la realidad.

Bildia, su empresa, busca innovar en el sector de la construcción a través de la digitalización de los procesos de compras y la gestión de proyectos.

Un sector tradicional donde el cambio no es precisamente bienvenido con los brazos abiertos.

Lo que Jerónimo rápidamente aprendió es que el emprendimiento es un proceso de desarrollo continuo.

Desde los inicios financieramente espartanos hasta las complejas negociaciones con inversores, cada paso ha sido una lección en sí misma.

Más allá del desarrollo y el producto en sí, Jero ha entendido el valor incalculable de conocer el mercado, las necesidades específicas de su sector y de construir algo que, aunque técnicamente complejo, resuelve problemas reales y aporta valor tangible.

Aprendizajes

  1. El emprendimiento es una maratón, no un sprint: La perseverancia es clave. Habrá momentos de agotamiento, pero es fundamental mantenerse en movimiento.
  2. Aprender de todo y de todos: Desde un curso online de desarrollo de software hasta los consejos de un experto en el sector, cada pieza de conocimiento cuenta.
  3. La importancia del valor real: En un mundo obsesionado con el «escalado rápido», centrarse en aportar valor real es lo que al final marca la diferencia.
  4. La financiación es solo el principio: Conseguir inversión es un gran paso, pero es solo el inicio. Lo difícil viene después: justificar esa confianza con resultados.

Conclusión: Emprender No es para los Débiles

Si te estás planteando emprender, especialmente si vienes de un campo técnico como la arquitectura, ten en cuenta que tu formación y tu capacidad de solucionar problemas complejos son tus mayores activos.

El emprendimiento es una montaña rusa emocional y financiera, con más bajadas que subidas.

Pero si estás dispuesto a asumir el riesgo, a aprender de cada fracaso y a perseverar, entonces y solo entonces, deberías considerarlo.

Jerónimo y su viaje con Bildia son prueba de que, aunque el camino no es fácil, la recompensa merece cada paso dado.

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